El Club del Transitario Marítimo organizó 15 de enero un nuevo encuentro de valor con ponente en el que los socios del CTM tuvieron la oportunidad escuchar a Luis Esteban Grifoll, asesor y consejero independiente, con quien se abordaron cuestiones de transformación digital, inteligencia artificial y estrategia empresarial de datos.
Su contrastada experiencia en el liderazgo y transformación de sistemas digitales permitió compartir su visión sobre lo que hoy es indefectiblemente una imperante necesidad en la evolución del ecosistema empresarial: implementar una estrategia de datos en las empresas.
Luis Esteban abordó el cambio de paradigma que en la transformación digital se produjo a inicios de 2025. La tecnología ya no es el pilar fundamental, lo que cuenta es tener los datos para alimentarla. Su mensaje fue meridiano: es necesario conceptualizar la empresa bajo una perspectiva del uso de sus datos, es decir la toma de decisiones, el análisis de la información, los procesos, ya no pueden realizarse sin tener en cuenta los datos. Un cambio cultural en la organización es imprescindible
Y en torno a esa idea surgieron las reflexiones de la jornada. Siendo la IA hoy el máximo exponente mediático de esta transformación, Luis esteban recordó a los asistentes que “la IA no piensa, son logaritmos que asocian cosas”; por lo tanto, y como primera reflexión: “lo importante es tener tus datos preparados” para su uso (¿qué datos tengo? ¿son de calidad? ¿son accesibles? Etc.) y gobernarlos. La IA no va de tecnología, va de negocio, gobierno y control de tus datos. Si no gobiernas su uso, aparecen riesgos empresariales de todo tipo.

La segunda reflexión que se brindó en el foro fue que la necesaria inversión en tecnología carece de sentido si no va acompañada del cambio cultural indicado. El esquema que integrar en la organización empresarial es: tecnología, datos y personas. Según su experiencia, implicar al equipo humano es fundamental para lograr la integración. Al hacerles partícipes se les facilita el entendimiento del nuevo ecosistema, se optimiza su uso y se impulsa el descubrimiento de sus nuevos potenciales.
La tercera reflexión vino referida a cuál debe ser el punto de partida imprescindible para abordar la transformación digital considerando lo expuesto. Hay que conocer y definir los procesos e información que tiene cada empresa y depurarlos para poder pensar en digital. Solo entonces podrá definirse qué herramientas de digitalización son las óptimas para ser más eficientes, reducir costes, incrementar ventas, anticiparse al cliente, etc.
A lo largo de la sesión se mantuvo un interesante debate sobre estas reflexiones, las dificultades, los retos y las oportunidades que genera la transformación digital en el sector transitario.





