El Clúster Marítimo Español (CME) celebró este jueves un nuevo Desayuno con el Clúster con la intervención de Salvador de la Encina Ortega, presidente del organismo público Puertos del Estado, quien explicó el nuevo marco estratégico de la entidad que preside, justificando el por qué, para qué y cómo se está realizando el mismo.
El presidente justificó la necesidad de elaborar un nuevo maco estratégico porque el anterior, si bien ha permitido avanzar mucho, lleva 21 años en vigor “y necesitamos revisar ese Marco para adaptarlo a la realidad de los tiempos”, explicó De la Encina.
El presidente contextualizó la situación actual de Puertos del Estado comparando grandes magnitudes de ahora con las de hace 21 años: el tráfico de mercancías ha pasado de 290 millones de toneladas a 560 millones, “hemos duplicado el tráfico anual de nuestros puertos”, comentó de la Encina; además, hemos pasado de un tráfico principalmente de graneles a productos semimanufacturados. Respecto al tráfico de pasajeros, este ha pasado de 18 a 36 millones de personas; y el de cruceristas de tres a once millones.

Pero “después de tanto esfuerzo inversor en infraestructuras todo el trabajo no está hecho”, comentó De la Encina, quien destacó la importancia de renovar el marco estratégico precisamente para seguir avanzando y adaptarse al futuro: “Es importante delinear un escenario futuro para no quedarse atrás”.
El futuro es conseguir puertos sostenibles, de futuro y que conviven con la ciudadanía, seguros e inteligentes. En definitiva, hay que reorientar su futuro, “para lograr la excelencia y conseguir ese sector estratégico que Alejandro señalaba”, comentó De la Encina, en referencia a la intervención inicial del presidente del CME, Alejandro Aznar, quien reivindicó “la necesidad de que el sector marítimo adquiera la condición de sector estratégico nacional”.
Fortalezas y debilidades
Dentro de este proceso de elaboración, Puertos del Estado ha detectado las debilidades, siendo la de mayor preocupación para De la Encina la inestabilidad que puede generar en los puertos los problemas de la estiba. Un sector con mucho coste y poca flexibilidad, al que llamó a la responsabilidad para que antes de terminar el año se cierre un acuerdo entre patronal y sindicatos que garantice la paz social.
Otras debilidades son los problemas de coordinación entre distintas administraciones implicadas en los procedimientos aduaneros, que llegan a generar cuellos de botella; o la falta de interconexión modal, sobre todo, por ferrocarril, así como su conexión con Europa.
Respecto a las fortalezas, de la Encina las concentró en dos: las grandes infraestructuras y su calidad, y las rutas estratégicas.





