Los tráficos del Puerto de Gijón registraron de enero a septiembre un descenso del 4% respecto al mismo período del año anterior, alcanzando una cifra cercana a los 15 millones de toneladas (14.844.889 toneladas).
Cabe destacar que el ejercicio está marcado por la menor importación de carbón, que disminuye casi un 32%, debido a las paradas programadas de distintas centrales térmicas, bien para sus revisiones técnicas o bien por sus obligadas adaptaciones medioambientales con el objetivo de asegurar su funcionamiento en el futuro.
Por otra parte, tanto los graneles sólidos, como la mercancía general crecen el 11,83% y el 8% respectivamente, mientras que los graneles líquidos disminuyen en torno al 11% dada la caída del consumo doméstico de gas butano y el cierre de la estación de relleno de bombonas.
Además, la EBHI ha aumentado el tráfico relacionado con la actividad de Arcelor-Mittal un 7%, hasta casi siete millones de toneladas. Esto no ha sido suficiente para compensar la caída en el volumen de carbón térmico, que bajó en 1.421.430 toneladas, el 31,80% menos.
Por otro lado, y en relación a la evolución financiera de la entidad en los primeros nueves meses del año, la Autoridad Portuaria de Gijón ha cerrado en positivo (+261.749 euros) por primera vez desde que finalizaron las obras de ampliación, lo que supone una inversión de la tendencia habida durante los últimos ejercicios.
Determinante para este resultado ha sido, junto al mantenimiento global de tráficos, con casi 15 millones de toneladas en este periodo, y el crecimiento de la cifra de negocio hasta superar los 9 millones de euros, la mayor eficiencia de las operaciones, una adecuada política de contención de costes por lo que los gastos de explotación disminuyen el 7% y, de manera especial, los menores gastos financieros en que se ha incurrido gracias a la negociación y renovación de algunas partidas deudoras contraídas con el Banco Europeo de Inversiones.





