Iberia y British Airways culminaron el lunes su fusión, dado que desde esa mañana cotizan en las Bolsas de Londres y Madrid, Barcelona, Bilbao y Valencia las acciones de International Airlines Group (IAG), el grupo holding resultante de la unión entre las dos aerolíneas. Se trata del tercer grupo aéreo de Europa y el sexto del mundo por ingresos (más de 14.000 millones de euros), con una flota de 406 aviones y 55 millones de pasajeros según datos de 2010.
La fusión permitirá a los clientes de ambas compañías acceder con mayor facilidad a una red de 204 destinos en todo el mundo. Esto significa que los clientes de Iberia tendrán ahora más facilidades para volar a Asia, donde British Airways tiene una presencia destacada, mientras que los clientes de British tendrán más opciones de viajar a Latinoamérica, donde la compañía española es líder del mercado con un total de 19 destinos desde Madrid.
Asimismo, la fusión permitirá a Iberia y a British Airways ser más fuertes y competitivas, lo que redundará en una mayor inversión en los productos y servicios que ofrecen a los clientes.
Las aerolíneas confían en obtener unas sinergias anuales de 400 millones de euros a partir del quinto año de la fusión; el 60% de estas sinergias procede de menores gastos y el 40% corresponde a mayores ingresos.
IAG es una compañía española con residencia fiscal en España aunque su sede financiera y operativa está en Londres. El Consejo de Administración de IAG, ya constituido, está formado por 14 miembros; siete han sido elegidos por Iberia y otros siete por British Airways. Asimismo, IAG cuenta con un equipo directivo formado por seis miembros, de los que tres han sido elegidos por Biritish Airways y los otros tres por Iberia.





