La Cambra de Barcelona constata una vez más que el ritmo real de crecimiento del tráfico en el aeropuerto de Barcelona está superando las previsiones más optimistas y que, en consecuencia, hay que acelerar el calendario de las inversiones previstas.
A medio y largo plazo, la Cambra apuesta por hacer compatible el crecimiento esperable en los próximos años con la preservación del equilibrio territorial. Por ello, dos elementos importantes de reflexión que deberá afrontar el nuevo plan director son la determinación de los tráficos estratégicos para la economía de Barcelona y de Catalunya, y la capacidad de gestión de los efectos generados por el impacto acústico de la actividad aeroportuaria.

La visión de la Cambra es que pueden ser compatibles el equilibrio territorial y un crecimiento sostenible del tráfico aéreo hasta 90 millones de pasajeros anuales, pero para hacerlo posible se necesitan nuevas herramientas y acciones, entre las que se priorizan las siguientes:
- Gestión individualizada del aeropuerto de Barcelona – El Prat, para disponer localmente de más capacidad de gestión de las crisis operativas, los conflictos laborales y de la dotación óptima de recursos y medios.
- Nuevo modelo de gobernanza para el aeropuerto de Barcelona – El Prat, que incluya las instituciones públicas y privadas del territorio a la toma de decisiones estratégicas del aeropuerto. A corto plazo, este nuevo modelo sería factible simplemente reforzando el Comitè de Coordinació Aeroportuària, profundizando en el ejercicio de las funciones que le son propias. Y, en paralelo, manteniendo el Comitè de Desenvolupament de Rutes Aèries (CDRA) como herramienta de promoción internacional del aeropuerto.
- Aprovechar al máximo el potencial de Barcelona para vuelos de larga distancia y promover Girona y Reus para vuelos de corto y medio radio.
- Adaptar la operativa de pistas a la evolución del tráfico, y abordar la mayor necesidad de uso de pista larga para las operaciones con las aeronaves más grandes con el alargamiento de la pista 07R 25L, actuación que permitiría alcanzar las 90 operaciones por hora con un impacto acústico más reducido.
Sin embargo, el balance provisional respecto a la temporada de verano deja varios puntos sobre la mesa. Por un lado, se felicita por el nuevo récord de pasajeros alcanzado en el aeropuerto. Pero por el otro, se cuestiona con preocupación la reputación internacional que pueda tener la marca Barcelona debido a la sucesión de episodios de dificultad operativa.





