Prácticamente 22 meses después de haberlo denunciado la Cámara de Comercio de Barcelona y después de haberlo constatado de nuevo, la Unión de Polígonos Industriales de Catalunya (UPIC), organismo dependiente de las cámaras catalanas, denuncia que la falta de un marco legal para la gestión de los polígonos supone una importante traba a la hora de mejorar su oferta. Este hecho, dada la desatención por parte de muchos ayuntamientos, tiene como consecuencia directa que el 50% de los polígonos de Catalunya presenten deficiencias en sus infraestructuras (señalización, accesos, etc.) y que el desocupación ronde ya el 40%.
Mediante el establecimiento de este marco normativo de relación entre el sector público y privado, el tejido empresarial presente en los polígonos podría agruparse y participar en la cogestión de los polígonos, conjuntamente con las autoridades municipales y comarcales, en el caso de afectar a más de un municipio. En estudios desarrollados por la UPIC por encargo de diversos agentes, como el INCASOL, se ha cifrado en menos de un 20% la inversión en los polígonos que los ayuntamientos hacen de los tributos de las empresas ubicadas en los mismos polígonos. Esto supone un agravio comparativo frente al resto de actividades económicas del municipio. En la práctica totalidad de los polígonos existentes en Catalunya, las empresas no tienen ni siquiera acceso a una conexión de banda ancha.
Acceso a conexión de fibra óptica
Un nuevo marco normativo debería favorecer la implantación de fibra óptica en el conjunto del territorio, así como un marco de actuación que implicase a las operadoras de internet. A diferencia de lo que ocurre en las comunidades de vecinos, por ejemplo, las empresas instaladas en los polígonos sufren un vacío legal que tiene como consecuencia que muchas empresas renuncien a instalarse en ellos (40% de desocupación) y opten para encontrar otras ubicaciones que garanticen el acceso a las nuevas tecnologías, imprescindible para el crecimiento de sus negocios. Con este nuevo modelo, también se resolverían los problemas endémicos de mantenimiento, seguridad y señalización de los polígonos.





