El transporte terrestre ofrece una conveniencia difícil de combatir para otros medios como el avión o el barco, que apenas pueden equipararse en términos de proximidad, agilidad y flexibilidad, además de la amplia cobertura que proporciona y la rapidez, solo igualable al transporte aéreo. Conocedores de su valor añadido, las empresas europeas de la industria de la moda y el retail lo escogen cada vez más para la gestión y logística de la cadena de suministro de sus mercancías. Así, según datos de DB Schenker, compañía líder del sector, entre el 30% y el 40% de la mercancía que se transporta diariamente en Europa vía terrestre es retail. En relación con los productos más transportados por carretera a nivel europeo, especialmente en el caso de las importaciones, la empresa ha indicado que destacan, además de la ropa, componentes high tech y maquinaría industrial.
DB Schenker trabaja cada día en la búsqueda de soluciones para contrarrestar la mayor desventaja del transporte por carretera tradicional: las emisiones que produce. En este plano, la compañía se ha sumado a la corriente de la electromovilidad, modificando gradualmente su flota de vehículos de reparto, sustituyendo sus camiones por dispositivos eléctricos o propulsados por gas o biogás congelado, y empezando a utilizar la bicicleta eléctrica en la última milla en ciudades como Francia o Noruega, así como las furgonetas eléctricas en capitales como París, Milán u Oslo.
Además, la compañía ha presentado recientemente en Alemania el primer camión eléctrico autónomo del mundo: el T-Pod. Se trata de un desarrollo revolucionario, realizado en colaboración con la startup sueca E/NRIDE, que se apoya en la inteligencia artificial (IA) y que permite transportar hasta 20 toneladas de producto. Por el momento, su uso está aprobado en una vía pública de Suecia, y llegará a España próximamente, al igual que una red de estaciones de carga que DB Schenker aspira a construir para este tipo de vehículos.
Según cifras de DB Schenker, el transporte terrestre tiene un peso en la multimodalidad del 90% y en el negocio en Iberia de la propia empresa del 70%, por lo que resulta fundamental en la cadena de suministro. Se trata de un medio de transporte que da respuesta anualmente a un total de 4,5 millones de expediciones en 300 líneas domésticas y 200 internacionales.





