Costa Smeralda ha llegado por primera vez a Barcelona, para su primer repostaje. El nuevo buque insignia de la compañía está propulsado por gas natural licuado (GNL), que representa una innovación en la industria de cruceros en la que el Grupo Costa se posiciona como pionero, y que reducirá el impacto medioambiental de forma significativa.

El uso de GNL supone un importante desarrollo hacia la innovación responsable y la protección medioambiental. La eliminación de las emisiones de dióxido de azufre (cero emisiones) y la reducción de partículas entre un 95-100% garantiza la mejora de la calidad del aire. Este combustible reduce también las emisiones de óxido de nitrógeno (en un 85%) y CO2 (hasta el 20%).
Barcelona es el primer puerto en dar la bienvenida al Costa Smeralda tras su salida del astillero Meyer en Turku, donde ha sido construido. Para celebrar la llegada de la última incorporación a la flota de la compañía de cruceros ha tenido lugar el intercambio de metopas. Durante su parada en Barcelona, el barco ha sido repostado por GNL y varios medios y agentes de viajes locales tuvieron la oportunidad de visitarlo.
El primer itinerario del nuevo barco partirá de Savona el próximo 21 de diciembre y llegará a Barcelona el 23 de diciembre como parte de un crucero de una semana, que recalará también en Marsella, Palma, Civitavecchia y La Spezia.
Costa Smeralda es el primer barco de Costa Cruceros en estar propulsado por GNL, tanto en puerto como en mar. El nuevo buque es parte de un plan de expansión en el que el Grupo Costa ha invertido más de 6.000 millones de euros y que permitirá incorporar siete nuevos barcos hasta 2023. Cinco de estas naves – entre las que se incluyen el Costa Smeralda y su barco hermano en construcción, el Costa Toscana – estarán propulsadas por GNL, contribuyendo así a mitigar el impacto medioambiental de la flota al completo.
La nueva generación de barcos será clave para alcanzar la meta que se ha marcado el Grupo Costa: reducir las emisiones de CO2 de su flota en un 40% para 2020, diez años antes del objetivo establecido por la Organización Marítima Internacional (OMI).
Costa Smeralda es una auténtica Smart city itinerante que supera todos los requisitos medioambientales. Además de la gran novedad que supone la propulsión por gas natural licuado, el Costa Smeralda cuenta también con innovaciones tecnológicas punteras dirigidas a reducir el impacto medioambiental. El agua diaria necesaria se obtiene directamente del mar gracias a los sistemas de desalinización con los que cuenta el barco. El consumo de energía se reduce también al mínimo gracias al uso de un sistema inteligente de eficiencia energética, que incluye ascensores de nueva generación que recuperan la energía que consumen y la reintroducen en el sistema eléctrico.
En los últimos años, Costa Cruceros ha eliminado el uso de plásticos de un solo uso en la gran mayoría de sus caterings y los ha sustituido por materiales alternativos, una política que sigue implementando para adelantarse a los objetivos de la Directiva Europea.
Gracias a las nuevas iniciativas implementadas a bordo del Costa Smeralda, y que progresivamente se extenderán al resto de la flota para 2020, Costa se ha propuesto reducir el consumo de plástico a bordo en más de 50 toneladas al año. El cien por cien de los deshechos acumulados y de los materiales reciclados, entre los que se incluyen plástico, papel, cristal y aluminio, se utilizarán para proyectos de economía circular.





